Bienvenido a Susurros
Susurros nace como un proyecto de estudio impulsado por Carlos Benedicto, con el objetivo de dar una nueva vida a canciones compuestas a lo largo de los años y que, hasta ahora, habían quedado grabadas de forma sencilla o sin llegar a publicarse.
Gracias a las tecnologías actuales, las canciones han sido editadas, regrabadas y remasterizadas, buscando un sonido más sólido y cuidado, sin perder la esencia original con la que fueron concebidas.
Susurros es un proyecto centrado en el pop-rock en español, con una mirada clara hacia el sonido clásico, donde la canción y la melodía siguen siendo el eje principal. Un trabajo de estudio pensado para compartir estas composiciones con un público más amplio.
Haces palomitas por la mañana,
tu chico esta tarde te viene a buscar.
Mirarás qué ponerte, coge el pañuelo azul,
busca entre tus cosas el carmín...
Mi gato se ha levantado ya.
No ha hecho la cama, va a desayunar.
Y es que mi gato, mi gato es especial.
He descubierto entre mis brazos, otra persona.
Que me ha mirado con sus ojos, asustados.
Quiso decirme hasta luego, me he cansado.
Ando perdida, confundida, y te he engañado...
Por fin rompió a llover, entró en tu habitación,
un golpe de aire fresco barre en otra dirección.
Tienes mala pinta aunque no lo sepas
los zapatos sucios la camisa fuera
estás colgao, estás colgao.
Buscas, en tus sueños, un amanecer
que nunca encontrarás.
Buscas, en tu cama, un amante fiel
con quien disfrutar...
Malasaña, es otra ciudad.
En Madrid, no cabe ya más...
Malasaña, escondes nostalgia.
Tristes recuerdos, por abrir...
Mi chica me ha mandado un sms, un email y un wassap.
A veces parece que fue ayer. Noticias.
Las bombas volvieron a caer. Perdidas.
Las mujeres dejaron de parir. Más vida.
Los niños tuvieron que crecer. Deprisa.
Vivo en un rincón de mi casa.
Guardo una poesía en un cajón.
Me pongo mi sombrero, cuando salgo por ahí,
no tengo nada más que sonreír...
Ayer se fue, por la mañana,
dijo hasta luego, con la mirada.
Camino triste, por las aceras,
ya nada cuenta, a nadie espera...
